viernes, 30 de septiembre de 2011

INTRODUCCIÓN AL MÉTODO DE LOS ELEMENTOS FINITOS

Con el método de los elementos finitos se ha conseguido un avance en la solución de problemas que, hasta entonces, eran imposibles de resolver por medios matemáticos convencionales.

Este método tiene sus antecedentes en el tipo de cálculos que se cree que empleaban los egipcios para establecer el volumen de las pirámides. Hay relaciones más o menos claras con algunos de los cálculos realizados por Arquímedes o hasta en China hace 2000 años. El desarrollo de este modelo de cálculo ha estado ligado al campo aeroespacial, principalmente desde la década de los 40 del siglo XX. Una evolución que empezó con la aplicación de elementos finitos simples al análisis de estructuras aeronáuticas y que llegó a su punto álgido con los estudios de Przemieniecki y de Zienkiewicz, plasmados en varios libros.

Antes se estaba obligado a emplear el método prueba – error para conseguir avanzar, creando prototipos sobre los que se ensayaba para ir introduciendo mejoras poco a poco. Esto suponía una gran inversión de tiempo y dinero para conseguir resultados muy lentamente. Con este método se consigue ganar mucho tiempo simulando, mediante un modelo matemático, el comportamiento de aquel elemento sobre el que se está trabajando de una manera muy aproximada a la realidad. Aun así, como nos pasará durante el curso, siguen siendo necesarios los prototipos y los modelos tangibles para, uniendo ambos procesos, conseguir el diseño más óptimo posible, ya que mediante la simulación solo se conseguirán aproximaciones a la realidad, mas o menos cercanas en función de nuestra capacidad.

Los programas informáticos han supuesto un avance exponencial en los resultados obtenidos mediante la aplicación del MEF. Son, no obstante, programas complejos de manejar, que exigen un gran conocimiento para poder sacarles partido y conseguir resultados que se ajusten a la realidad.

CONCEPTOS BÁSICOS

Este método se basa en una premisa fundamental, que es la de que cualquier elemento continuo puede considerarse como un conjunto de elementos interconectados entre sí, cuyos puntos de unión se denominan nodos.

Aceptando este punto de partida, se consigue pasar de un sistema continuo prácticamente inabarcable debido a las múltiples combinaciones que pueden darse en él, y que está gobernado por sistemas de ecuaciones diferenciales casi infinitas, a un modelo simulado en el que el grado de libertad está limitado y cuyo comportamiento puede representarse un sistema definido de ecuaciones.

En cualquier sistema que queramos analizar nos encontraremos con:

  1. Un dominio, que es el espacio geométrico acotado donde se analiza el sistema.
  2. Un contorno, que comprende una serie de variables conocidas de antemano (cargas, desplazamientos, fuerzas, temperatura, etc).
  3. Unas incógnitas (tensiones, desplazamientos, deformaciones, etc) que solo se conocerán cuando se analicen como han afectado al sistema las condiciones del entorno conocidas y catalogadas con anterioridad.

El MEF plantea el supuesto de convertir un continuo en un sistema de elementos individuales definidos (que pueden ser líneas, puntos o superficies), de tal forma que, estudiando ese conjunto de elementos nos aproximaremos lo máximo posible al comportamiento de la totalidad continua que conforman en la realidad.

Los elementos, finitos, se interconectan mediante puntos que se denominan nodos, que son los verdaderos hilos conductores de este método, ya que es sobre ellos sobre los que se aplican los supuestos y, por tanto, sobre los que se plantean y se resuelven las incógnitas del problema planteado.

En el caso de elementos estructurales, las incógnitas son los desplazamientos nodales que se producen para, a partir de estos, solucionar el resto de incógnitas que nos pueden interesar, como tensiones, deformaciones… Esas incógnitas son los llamados grados de libertad de cada nodo del modelo simulado, que nos llevan a saber el estado y posición del mismo.

Las funciones de desplazamiento marcarán de manera única al ámbito de desplazamiento dentro de cada elemento finito, en función del desplazamiento nodal de dicho elemento.

Así, estas deformaciones, junto con las propiedades intrínsecas del material, definirán el estado de las tensiones en la totalidad del elemento y, por tanto, en sus contornos.

Un ejemplo básico sería el de una viga continua en voladizo con una carga puntual y una temperatura conocidas. Las incógnitas a resolver serían:

  1. Desplazamiento en dirección X
  2. Desplazamiento en dirección Y
  3. Giro según Z.
  4. Variación de temperatura.

Lo que se plantea es un sistema de fuerzas aplicadas exclusivamente en los nodos, que equilibran las tensiones del contorno y las cargas repartidas.

Lo primero, por tanto, es entender que el sistema se ve afectado por las condiciones de su contorno (empotramiento, carga puntual y temperatura en este caso), que le llevarán a evolucionar hacia un estado final en el que, conocidos los valores de los grados de libertad de los nodos que hemos establecido, podremos definir cualquier otra incógnita, como tensiones, deformaciones, etc, así como obtener la evolución en el tiempo de cualquiera de esos grados de libertad.

Se plantearía una ecuación diferencial que será la que rija el comportamiento del continuo para el elemento, para llegar a fórmulas que relacionan el comportamiento del interior del mismo con el valor que tomen los grados de libertad nodales. Para conseguir este paso se desarrollan funciones llamadas de interpolación (ya que estas introducen el valor de la variable nodal dentro del elemento).

El problema se formula de manera matricial, que es lo que lo hacía prácticamente irresoluble antes de que entraran en funcionamiento los programas de ordenador aplicados a este método.

Conocidas esas matrices, que son las que definirán el comportamiento del elemento, se ensamblan para formar ecuaciones algebraicas también conocidas, que pueden o no ser lineales, que al resolverlas nos darán los valores de los grados de libertad de los nodos en el sistema.

Los resultados numéricos conseguidos deben analizarse y presentarse mediante gráficos, para poder así, posteriormente, realizar las modificaciones que sean oportunas dentro del proceso, y obtener así resultados diferentes dentro de la simulación que ayuden a resolver los posibles errores que puedan producirse.

Puntos fundamentales al plantearse resolver un problema por medio del MEF:
  1. Conocer exactamente que queremos determinar, para saber el análisis que se ha de hacer.
  2. Conocer tan bien la geometría del elemento a analizar que podamos simplificarla al máximo, buscando simetrías, antisimetrías, etc, eliminando todos los detalles prescindibles. Con esto podremos decidir el tipo de elementos a emplear, sus características y las propiedades de los mismos (módulo de elasticidad, conductividad…). Es decir, a partir de la realidad física del sistema, se selecciona el modelo matemático apropiado para describir su comportamiento.
  3. Establecer las condiciones a las que se ve afectado el sistema. No solo conocerlas, sino también determinar cuales son verdaderamente determinantes y como se pueden aplicar, como conseguir que representen las condiciones reales del problema… Este es el punto fundamental, ya que de cómo representemos la realidad dentro del estudio dependerá que los resultados se aproximen mas o menos a los que obtendremos sobre el prototipo que probemos.
  4. Tener de antemano una idea lo mas realista posible de los resultados que vamos a obtener, para poder interpretar los datos obtenidos del cálculo teórico. Si no hemos realizado un estudio previo de lo que estamos analizando y de las conclusiones que sería lógico obtener, podríamos seguir un camino equivocado desde el primer momento del análisis, lo que haría inútil el mismo.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Una ciencia visionaria o simplemente un sin sentido?

Así titulaba la página web de la Universidad Tecnológica de Delft una noticia que anunciaba un Taller de Trabajo bastante inusual, que tuvo lugar en la Universidad de Lovaina, KU Leuven el 30 de enero de 2007: "1st International Workshop on Modelling and Optimization of Power Generating Kites", o en castellano: “1er Taller de Trabajo sobre la Modelación y Optimización de Cometas Generadoras de Energía Eléctrica”. (Ref.: http://homes.esat.kuleuven.be/~mdiehl/KITE/)

Se trataba de “cometas” que transforman la energía eólica, disponible a gran altura, en electricidad. El sistema se basa en el hecho que, a grandes alturas de 1 hasta 10 kilómetros, las corrientes de aire son más fuertes y mucho más estables que a nivel de la tierra, cuya orografía los perturba. A la altura de un kilómetro la velocidad normal es de unos 40 a 50 kms/hora. A una altura de 10 kms vientos de 100 kms/hora son bastante normales.

Hay varios proyectos europeos que se han ido desarrollando, ensayando sistemas diferentes:
  • El “Kite Project”, un proyecto conjunto de las universidades KU Leuven y Heidelberg (Profesor Moritz Diehl). Usan parejas de “cometas bailadoras”. Cada cometa con una superficie de 500 m2 genera 5 MW. La fuerza eólica se convierte en fuerza de tracción que actúa un generador eléctrico en la tierra. Según el Prof. Diehl, la tecnología podría estar lista para la aplicación comercial dentro de un par de años.
  • El proyecto “Laddermill” (Molino escalera) es del astronauta holandés Profesor Wubbo Ockels de la Universidad Tecnológica de Delft. Se trata de una escalera de cientos de cometas una encima de otra, muy altas en el cielo, que se mueven lentamente hacia arriba y abajo y que accionan un generador a nivel del suelo.

Sobre este proyecto de los holandeses se pueden ver en youtube videos como los siguientes, donde se ve el proceso de trabajo y las pruebas en túnel de viento :


  • El proyecto italiano KiteGen del Profesor Mario Milanese de la Universidad Politécnica de Turín, también usa un movimiento de subida y bajada. Usa el modelo de cometa del Profesor Diehl.

En el Nuevo Continente se trabaja en el desarrollo de otras tecnologías:


"Flying Windmill" dibujado por Ben Shepard

(Fuente: Sky Windpower Corporation)



La empresa Sky WindPower Corporation, de San Diego en California, ensaya con lo que llaman “Flying Windmills” (molinos a viento voladores). Don Quijote se quedaría perplejo y desesperado al verlos. Son una especie de helicópteros ligeros con varios rotores que incorporan generadores y transportan la energía eléctrica a la tierra. Se basan en una tecnología desarrollada por el Profesor australiano Bryan Roberts. Aquí el gran problema es la longitud del cable que transporta la corriente eléctrica y que de momento limita la altura del “molino” (http://skywindpower.com/ww/index.htm). En la foto anterior se ve un dibujo realizado por Ben Shepard de un “molino” de 240 KW.

Turbina aerea MARS de Magenn Power
(Foto de Magenn Power)
Otro artilugio es el MARS, una turbina en forma de globo con helio, más ligera que el aire, que gira alrededor de un eje horizontal, actuada por el viento. Captura la energía eólica a alturas de 200-300 metros. Es de la firma canadiense Magenn Power ((http://www.magenn.com/)
Algunos científicos auguran que la energía eólica de altura podría ser suficiente para cubrir las necesidades mundiales de energía
Julio Verne revive…

Fuente: http://e2i.blogspot.com/

TURBINAS Y DISEÑO EN HOLANDA

¿Por qué conformarse con diseños de turbinas de viento de poco valor estético? En Holanda se le ha comisionado a varios diseñadores, entre ellos al arquitecto Ton Matton de One Architecture, a la firma de arquitectos NL Architects y el arquitecto paisajista Paul van Beek, el diseño de unas turbinas de viento (o generadoes eólicos) que integran la buena estética y la ingenierí­a. Incluimos algunos ejemplos de estos diseños.

Turbinas de viento modernas
El diseño puede tener varias configuraciones y puede alcanzar hasta 120 metros de altura.
Turbinas de viento modernas
La energía eólica a través de la historia.

Turbinas de viento modernas
La generación de energí­a eólica integrada con el paisaje.




Relacionado con la Universidad Técnica de Delft

La idea de ser autosuficientes energéticamente cala poco a poco entre los consumidores particulares, lo que está llevando a muchas empresas de ingeniería a diseñar nuevas propuestas tecnológicas para dar respuesta a esta demanda. Una de ellas es una nueva turbina eólica pensada para su uso doméstico. Se llama Energy Ball, tiene forma de esfera, aprovecha vientos flojos, por lo que muy pocas veces está parada, y es más silenciosa que un turbina de palas convencional. Para funcionar usa el efecto físico Venturi, lo que la hace hasta un 40% más eficiente. Por Raúl Morales

Un nuevo diseño de molino de viento puede impulsar el uso de esta energía a nivel doméstico. Su aspecto es como el de una batidora, gira más silenciosamente y a una velocidad menor que las tradicionales turbinas dotadas de palas.
Los grandes molinos de viento convencionales obtienen la mayor parte de su fuerza de giro en los extremos de las palas, que cortan perpendicularmente el aire, causando el zumbido que los habitantes de zonas colindantes a estos mastodontes tachan de molesto.
El diseño de este molino ha sido idea de la empresa Home Energy Internacional. Lo han llamado “Energy Ball” (Bola de Energía), y se diferencia de otros diseños en que tiene seis rotores curvos unidos por los extremos, formando una especie de esfera. De este modo, se mueve el paralelo al viento y es esto, justamente, lo que lo hace tan silencioso.
“Una turbina tan pequeña tiene que ser silenciosa, sino sería muy molesta para una comunidad”, comenta Eric Aurik, director de marketing de Home Energy, a Fox News. El sonido emitido por la Energy Ball es siempre menor que el sonido del viento.
Otra de sus características, según la empresa, es que necesita muy poco viento para ponerse en marcha, lo que hace que sus momentos de parada sean escasos. Si la velocidad del viento baja a unos exiguos 2 metros por segundo, la turbina sigue funcionando, cuando una turbina normal necesita por lo menos el doble de velocidad.

Efecto Venturi
Esta no ha sido la única turbina con forma de batidora de huevos. La turbina Darrieus también adoptaba esta forma. Se trata de una turbina de eje vertical que debe su nombre al ingeniero francés Georges Darrieus, quien patentó el diseño en 1931 (fue producida por la compañía estadounidense FloWind, que quebró en 1997). La máquina Darrieus se caracteriza por sus palas en forma de C, que es lo que le hacen asemejarse a una batidora.
A diferencia de la Darrieus, la Energy Ball tiene su eje horizontal y usa para su funcionamiento un efecto físico diferente, el efecto Venturi. Este efecto consiste en que la corriente de un fluido dentro de un conducto cerrado disminuye la presión del fluido al aumentar la velocidad cuando pasa por una zona de sección menor. Si en este punto del conducto se introduce el extremo de otro conducto, se produce una aspiración del fluido contenido en este segundo conducto.
El diseño de la Energy Ball dificulta el flujo de viento, causando un descenso de la presión dentro de la bola. Esto aspira el viento que sopla alrededor de la bola y ayuda a que giren las aspas del rotor.
Debido a esta acción de aspirado, las turbinas basadas en el efecto Venturi aprovechan más viento y son un 40% más eficientes que una turbina convencional del mismo diámetro, según una investigación llevada a cabo por la Universidad Técnica de Delft, en Holanda.
Los ingenieros de esta universidad también están probando sistemas alternativos para obtener energía del viento. Junto a las empresas Royal Dutch Shell and Nederlandse Gasunie, está trabajando en un sistema de cometas con alas y timones. La idea sería desplegar un cable con varias de estas cometas, que además conduciría la energía. Sus responsables aseguran que su construcción resultaría más sencilla y económica que las turbinas convencionales, aunque reconocen que el mayor desafío supone su control.

Varios modelos
En la actualidad, la Energy Ball se vende en dos tamaños: 1 y 2 metros de diámetro. La idea es que puedan ser instadas fácilmente en un mástil o en un tejado. Su coste oscila entre los 3.500 y los 7.000 dólares, sin incluir su instalación.
Según la empresa que los fabrica, en lugares en los que el viento sopla relativamente fuerte (unos 7 metros por segundo) una bola de 1 metro de diámetro genera más de 500 kW hora por año, mientras que si la bola es de dos metros, esa cifra sube hasta los 1.750. Esa energía es un buen complemento para un hogar. Se calcula que una casa usa 11.000 kW hora por año como media.
Hay varios condicionantes para poder instalar una Energy Ball, tales como que esté situada por lo menos 12 metros sobre el suelo y lejos de árboles o edificios que bloqueen el paso del viento.
“Ha despertado un montón de interés”, comenta Aurik. “A todo el mundo el gusta el diseño, casi parece una pieza de arte”.

Fuente : http://www.biodisol.com/

Ver: www.home-energy.com

ARQUITECTURA Y VIENTO

Dos ejemplos de edificios con elementos integrados en el diseño para aprovechar el viento, en Bahréin y en Londres

BAHRÉIN:



 
LONDRES:

VIENTO Y TECNOLOGÍA (2)

Mas turbinas voladoras, turbinas múltiples, ventiladores "de los chinos", puentes que son túneles de viento...

MAGGEN AIR ROTOR




SKY SEPENT





FLYING ELECTRIC GENERATOR




NANO VENT SKIN



GROW



HY MINI



WIND TUNEL FOOT BRIDGE

VIENTO Y TECNOLOGÍA

¿Esto puede sernos útil?


LOOPWING
 

http://www.loopwing.co.jp


ENERGY BALL



 
AEROCAM




HELIX WIND


martes, 20 de septiembre de 2011

MÉTODO DE ELEMENTOS FINITOS

Buscando a ver que era esto del "método de los elementos finitos", del que nunca había oído hablar, y antes de intentar meterme a fondo en el libro de Zienkiewicz, he tratado de establecer unos puntos de partida, que voy a tratar de resumir para comenzar:

1. Partiendo de la necesidad de aplicar métodos de cálculo que fueran eficaces para solucionar problemas que se daban en estructuras complejas, se terminaron desarrollando métodos de cálculo matricial. Primero resueltos manualmente (!!!) y ahora mediante programas informáticos.

2. Hay un concepto inicial que hay que entender, que es el de considerar cualquier estructura como un grupo de piezas finitas y no de elementos diferenciales. Eso se supone que permite "reconstruir paso a paso la relación entre la fuerza y el desplazamiento de una estructura, partiendo de aquellos elementos básicos de los que está compuesta". Esto lo dice el amigo Zienkiewicz, aunque de momento, hay que asimilarlo. Me quedo en que este método considera cada estructura como un engranaje de partículas de tamaño finito, es decir, definido. Serían partículas que al relacionarse unas con otras terminan formando el continuo que es la estructura. El todo se divide en partes y la unión de esas partes conforma el todo.

3. ¿Y a qué nos lleva eso? Primero hay que hacer una conversión de la estructura a estudiar en esos elementos finitos. Lo que llaman discretización o modelaje. Bueno, el primero que lo llamó así fue David Hutton.

4. ¿Y cómo se estima que funciona esa estructura modelada? Para responder a eso se deben resolver una serie de ecuaciones algebraicas, usando esos programas específicos para este tipo de cálculos. Importante, estos elementos finitos están conectados entre sí en puntos comunes que se denominan nodos.

5. El nodo ocupa una posición en el espacio, donde se encuentran diversos elementos finitos. En ese punto de conexión es donde se establece que se producen todos los movimientos posibles que pueden darse en función de las fuerzas y momentos que se sufran en cada momento. Es decir, que los resultados que obtenemos con el método de los elementos finitos se da, de manera general, en los nodos que se definen.


Aún tengo que entender el apartado en el que explica Zienkiewicz los seis grados de libertad que tiene cada nodo. Tres relacionados con la traslación (a lo largo de los ejes x, y o z) y otros tres relacionados con la rotación (alrededor de los ejes x, y o z).

Seguiremos con ello...

Programas mas sencillos, dentro de lo complejo que es todo esto, para cálculo: SAP 2000 y Algor.

SAP 2000:
http://www.youtube.com/watch?v=2nl5MRTjGY0
ALGOR
http://www.youtube.com/watch?v=uR1fWpQTdA0&feature=related